El enfoque Lean Startup, al que han contribuido especialmente Eric Ries y Ash Maurya, ha ayudado a muchos emprendedores a maximizar sus oportunidades de tener éxito en la tarea de desarrollo de nuevas empresas. Es una forma más ágil y económica de plantear hipótesis de negocios y de comprobar su éxito o adecuación a los problemas o necesidades del mercado, de forma eficiente e invirtiendo una cantidad de recursos reducida.

Se trata de interactuar con el cliente pronto, y pivotar o perserverar, no por nuestras ideas preconcebidas, sino por sus experiencias. Por ello es un enfoque muy útil tanto para empresas o negocios en sus primeros pasos, o que están consolidando su negocio, como para aquellas que quieren desarrollar nuevas líneas de negocio. Estos principios adaptados a su modelo tentativo de negocio, ayudan a modificar el rumbo del planteamiento (pivotar) hasta dar con la mejor oportunidad. Además, permite hacerlo con la menor inversión posible de esfuerzo y recursos.

Crea una mentalidad de creatividad y escasez de recursos, mentalidad que debe ser aplicada tanto por nuevas emprendedores como por líderes de desarrollo de negocios en empresas tradicionales o consolidadas.

 

  • Perseverar o pivotar
  • Hipótesis y experimentos
  • Aprendizaje de mercado
  • Nuevos productos / nuevos servicios
  • Desarrollo de soluciones
  • Innovación de negocio